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Todas las entrevistas del especial "The mamas & the papas"

En el número 4 seleccionamos fragmentos de las entrevistas que hicimos a diversas personas vinculadas con el baloncesto base para el especial sobre el papel de las familias en la formación de deportistas "The Mamas & the Papas". Aquí podéis leerlas completas. 


 LAS PREGUNTAS

  • 1- Define en tres palabras el papel de los padres/madres en la formación de un jugadoR
  • 2- ¿Has vivido más momentos en los que los padres rivales fueran unos impresentables o en los que fuera todo como debe?
  •  3- Llegados a nivel casi profesional ¿es posible compaginar el ritmo de entrenamientos con estudios? 

LAS RESPUESTAS

Santi Escribano, director de Tú al Ramiro y yo a Badalona

  • 1- Lo ideal sería que representaran: constancia, realismo y ejemplo. 
  • 2- Afortunadamente, la mayoría de los momentos que he visto de basket base, incluso en finales, los padres rivales han sido gente maravillosa y muy deportiva, ganando o perdiendo. Pero los cuatro idiotas que la lían dejan tan mal sabor de boca que se comen todos los demás momentos, y esto lo he llegado a sufrir en una categoría semiprofesional como la LF2. 
  • 3- En el boom de los 90 y 2000 (y sí, digo boom esos años y no antes porque es cuando el basket ACB y en cierta medida LF se profesionalizaron del todo) era casi imposible. Hacía falta una grandísima fuerza de voluntad para poder compaginarlo y al final ganaba el cortoplacismo, en muchos casos también azuzado por el entorno familiar. Ahora que cada vez menos jugadores ven factible ser profesionales (especialmente en el basket femenino) se vuelve a poner el acento en la importancia de no dejar de lado los estudios para tener un plan B en caso de fracaso deportivo y/o algo que hacer una vez que se cuelguen las botas. 

Sarah Rodríguez, jugadora

  • 1. Son nuestro mayor apoyo, tienen que tener papel de PADRES y no de entrenadores ni aduladores, y por último, ejemplo, deben dar ejemplo a sus hijos en todo momento.
  •  2. He vivido ambas situaciones y he de decir que es muy triste ver a un padre en la grada gritando barbaridades a un árbitro en categorías de formación, como he dicho antes los padres deben ser ejemplo para los niños, ellos aprenden lo que ven. Por otro lado, también he vivido gradas que simplemente animaban a su equipo, sin insultar al rival ni a los árbitros, y bravo por ellos, porque así da gusto jugar. 
  • 3. Llegado a cierto nivel tienes que elegir. Si quieres seguir mejorando y tener proyección en esto, puedes seguir estudiando, pero no al ritmo de los demás, es muy complicado ir a curso por año. Porque la mejora en esto exige más que los entrenamientos con el equipo, que ya de por sí te quitan mucho tiempo. Exige entrenamientos específicos además. Pero no queda otra y más aún en femenino, tienes que tener un respaldo detrás, no podemos depender del deporte. Así que poco a poco se van consiguiendo ambas cosas. 

Marian Sánchez, entrenadora en Estudiantes, ex jugadora 

  • 1. Predicar " conel" ejemplo.( jee, así tres)
  •  2. Lamentablemente, en los partidos importantes sale el monstruo de los padres y donde mas se ven comportamientos desafortunados.
  •  3.para nada incompatibles, de hecho los estudios es algo fundamental. Un jugador q se organiza, q es capaz de sacrificar amigos por estudios, q se compromete al máximo con su equipo, al final este tipo de jugadores son los q triunfan, los que tienen la cabeza bien amueblada ( pau gasol, elena de alfredo, elena diaz, marta zurro, son ejemplos de grandes estudiantes y grandes deportistas.) 

 Íñigo Marcotegui, entrenador Campus de Estudiantes

  • 1.- Lógicamente el papel de los padres es fundamental. Un entorno familiar sin vaivenes facilita la progresión del jugador puesto que le permite estar centrado en los estudios y en entrenar sin trastornos emocionales adicionales. 
  • 2.- Afortunadamente después de muchos años puedo decir que los episodios desagradables con familiares de jugadores, entrenados por mi o por otro, son muchos menos que los momentos incluso bonitos que te suceden casi todos los fines de semana. Un aspecto sobre el que hay que reflexionar seriamente es el comportamiento de algún padre o madre hacia el equipo arbitral aunque creo que poco a poco en los clubes se está trabajando este aspecto. 
  • 3.- Habría que definir el casi profesionalismo pero mi respuesta rotunda es SÍ se puede. Relacionado con la primera pregunta, un entorno familiar favorable facilita que se puedan compaginar ambos compromisos. Por otra parte creo que debería haber una comunicación más fluida entre los clubes deportivos y los centros educativos para ayudar a los jóvenes a compaginarlo. Ni el deporte debe sobre ponerse a los estudios ni las instituciones académicas infravalorar el deporte. 

Jacobo Rivero, ex entrenador cantera en Estudiantes. Escritor y periodista

  • 1- Espectadores tranquilos; animadores de la diversión y el buen juego; fiscalizadores del trabajo de formación en relación a la pedagogía de los entrenadores y el club.
  •  2- Obviamente hay mejores buenos momentos que malos. El problema es que los malos hacen mucho ruido y pocas veces se corrigen. La culpa no es solo de padres "impresentables", también de que los entrenadores, la mayoría de las veces, no están formados lo suficiente para comunicar con ellos y tener una relación coherente. Desde mi perspectiva, en el Estu los entrenadores que han sabido conectar con los padres son más una excepción que una regla. También en ese sentido, afortunadamente, los padres insportables en el Estu son una excepción.
  •  3- Por supuesto, es difícil, pero es posible. Javi Beirán es un buen ejemplo de que se puede hacer. No es el único. En el glorioso Estu de 1992 había muchos jugadores que estudiaban carreras en la universidad, los entrenadores además facilitaban que fuera así. Me temo que ahora hay más entrenadores que no saben mirar más allá de su nariz que antes. Creo que estimular el estudio, además, y esto sería cuestión para escribir un libro, puedo ser incluso positivo para la capacidad del jugador en la pista y la relación con el resto del equipo. Pero también es cierto que, lamentablemente, los centros de estudio en España pocas veces ponen facilidades para compaginar un deporte profesional con la vida académica.

 David González, jefe de prensa de la Federación de Baloncesto de Madrid

  • 1 Es el más importante, más aún que el de los entrenadores, porque de ellos depende todo, hasta que el jugador vaya a entrenar. 
  • 2- Casi todos los partidos han transcurrido con normalidad. Siempre puede aparecer algún impresentable, como en cualquier otro deporte, pero son una minoría. 
  • 3- Sí es posible, y la prueba es que hay muchos jugadores profesionales que han sacado carreras a la vez que jugaban. Curiosamente, esa responsabilidad por mantener los estudios suele darse más en el baloncesto que en otros deportes.

Mariano de Pablos, ex entrenador de Estudiantes (ACB y cantera)

  • 1- Colaboradores, estabilizadores, formadores. 
  • 2- La mayoría de las veces todo ha transcurrido con normalidad pero han existido momentos desagradables con padres de nuestros jugadores y de jugadores rivales. 
  • 3- Depende del "casi". En cualquier caso siempre defiendo los beneficios de que el jugador tenga la "cabeza" ocupada y tenga ciertas obligaciones además de las deportivas. No me gusta ver jugadores de 18, 19 o 20 años que sólo estén obligados a entrenar un rato cada día. Me parece más positivo aquel que tiene y cumple con más obligaciones que ayuden en su formación integral. 

Sergio Ruiz Antorán, entrenador de cantera en Estudiantes y CB San Fermín. Periodista. 

  • 1- Esencial. Es el factor educativo primordial en cualquier menor. Aunque queramos delegar en maestros de escuela, pantallas táctiles o bochornosas, sufridos abuelos o hasta en entrenadores de baloncesto, papá y mamá serán el ejemplo más cercano, copiado y admirado del menor. El entrenador con alma de educador solo puede moldear una pequeña parte de la personalidad del niño o niña, que viene 'hecho' de casa. Se nota a la legua quién se ocupa y cómo se ocupa de la educación de su hijo en cinco minutos de sesión. Vital.
  •  2- Creo que la normalidad es la regla, aún. Aunque pienso que estamos contagiándonos hábitos de otros deportes y del mal del padre-entrenador o padre-agente. Creo que vivimos en un tiempo en el que el deporte se ha hecho mayoritario y el enfoque que recibimos es el del espectáculo, el del profesionalismo, el de la superestrella. Un grave error la comparación cuando estamos hablando de deporte de 'formación' (formar personas). Los efectos son agresividad en la grada, preocupación extrema por la victoria, parientes frustrados que gritan, presionan, insultan... Pero en general creo que ganan los 'normales', aunque hay que preocuparse y trabajar todos por 'educar' también a los padres/madres y hacerles comprender el mismo mensaje que abordamos con sus pequeños: cultura deportiva rica en valores humanos. Pienso que la actual generación de padres/madres es la primera en España que ha podido dedicarse a llevar a sus hijos a hacer deporte y, aún más, hace de esa actividad 'su' actividad. Equivocación que no cometían sus padres en una sociedad, la anterior, en la que el respeto por el educador era absoluta y que ahora se está perdiendo. Este desvío social y el ansia de protagonismo del papá (de frustración) origina el progenitor con instinto de entrenador o agente, una lacra que, tristemente, no atañe solo al deporte y que provoca la educación en la ausencia de responsabilidades, el egocentrismo, la falta de ética en el trabajo, el todo vale para ganar, ganar y ganar... males que nuestros chavales, futuros adultos y padres, archivarán en su interior. Una bola de nieve que espero podamos parar y saber delimitar y conservar el deporte de formación. 
  • 3- Siempre he escuchado a las generaciones anteriores que antes sí que se entrenaba. En los años 30, cuando empezó el baloncesto, comenzaban las sesiones a las 6:00 y 7:00 de la mañana para luego poder ir a trabajar o, los que tenían suerte, 'estudiar'. Antes tenían que limpiar las piedras de la pista y pintar el campo día a día. Eugeni Maneja, un crack de la Penya de los 30-40, me contaba que iba en bici hasta Badalona desde Hospitalet para 'calentar' (y ahorrarse el biillete del tranvía). Hace poco me encontré con un antiguo campeón de España junior que me decía que en 'su época' entrenaban de lunes a viernes. Tener pabellón era un día de fiesta. Cuando volvía de entrenar no faltaba el tiempo para echar un pachanga con los colegas del barrio. La sociedad ha variado, pero pienso que, sobre todo, nuestros adolescentes cuentan con numerosos estímulos para ocupar su tiempo. La sociedad de consumo hace mucho más llevadera nuestra existencia, pero también se pierde el valor de lo que cuesta hacer algo, el esfuerzo. No tener que limpiar las piedras del campo o mojarte si llueve en una entrenamiento son un avance, pero nos restan otras cosas que hay que 'enseñar'. El deporte, hasta en el minúsculo tramo de la antesala profesional, debe ser un método educativo y, como tal, un complemento para la educación lectiva. El esfuerzo por compaginarlo es visto como un sacrificio tal como barrer las piedras de la pista. Debe ser visto como un reto de necesidad por el jugador/a que está muy cerca de alcanzar un lugar al que pocos acceden. Y quizá por ello, por la escasez de oportunidades para alcanzar la cima, el foco en los estudios debe no olvidarse. No obstante, opino que los que llegan a esa fase previa son los más aptos para aceptar ese reto. 

Marcos Fernández, periodista

  • 1) Enseñar a respetar al rival y a aceptar la derrota 
  • 2) Por suerte más momentos en los que todo funciona como debe, pero alguna vez, como mesa en deporte escolar, he visto a muchos padres amenazar a árbitros y fomentar violencia hacia ellos. 
  • 3) A largo plazo sí, a corto imposible. 

Javier Zamora, entrenador EBA Estudiantes, seleccionador Madrid infantil 

  • 1- Define en tres palabras el papel de los padres/madres en la formación de un jugador Único, trascendental y determinante. 
  • 2- ¿Has vivido más momentos en los que los padres rivales fueran unos impresentables o en los que fuera todo como debe? Creo que en este sentido estamos acostumbrados a quedarnos en las anécdotas negativas. Hay muchos más padres que en la época en la que estamos hace un esfuerzo económico para que sus hijos jueguen y verdaderas jornadas maratonianas y malabares con los horarios para poder llevar, recoger, etc. Creo que por norma los padres son más coherentes y constructivos que destructivos. Lo que sí es cierto es que el mundo del deporte es uno de esos sectores, en los que, por nuestra propia cultura, todos tenemos el pensamiento de que sabemos de todo. Eso se traslada en determinadas ocasiones a los hijos, intentando imponer el criterio al de los entrenadores o al del árbitro, y aquí vienen los problemas. No vemos a un médico diciéndole a un cocinero como salpimentar algo, pero en el mundo del deporte todo vale y todo el mundo entiende, y aquí surgen los conflictos.
  •  3- Llegados a nivel casi profesional ¿es posible compaginar el ritmo de entrenamientos con estudios? Siempre he creído que no solamente es compatible, sino que es imprescindible hacerlo. El desarrollo de nuestros jugadores y de sus cualidades depende en muchas ocasiones del físico, la genética, la suerte, el momento…son un montón de variables que no dependen de nosotros y por ello no debemos comprometer su futuro e hipotecarlas a ellas. Debemos inculcarles que el desarrollo académico sí depende de su esfuerzo y de su responsabilidad y compromiso. Ambos caminos, el deportivo y su formación deben ir de la mano, para que los valores de ambos se retroalimenten. En otros lugares del mundo la importancia del deportista universitario es mucho mayor y con eso se obtiene un desarrollo integral del mismo. Creo que mejorar en este sentido nos haría sostener en nivel de excelencia del deporte español e incluso incrementarlo, evitando así el éxodo a esos países en los que estudiar y jugar van de la mano.

Javier Rodríguez, periodista Planeta ACB 

  • 1.- Sacrificio, apoyo y silencio
  • 2.- Muchos más momentos en que todo funciona como debe pero, como en todos los ámbitos de la vida, aquellos otros en que se pierde la compostura dejan un recuerdo más nítido, no solo para los entrenadores, sino para los chavales que son los que peor lo pasan.
  • 3.- Por supuesto, a un deportista profesional le es mucho más fácil sacar más tiempo de las concentraciones o de los momentos libres que tiene para sacar tiempo de estudio y actualmente las universidades ponen muchas facilidades para asistir a los exámenes. El problema lo tiene el que está de reponedor 12 horas en un supermercado, no el deportista que puede tener de tiempo de trabajo 3 o 4 horas diarias máximo. 

Jordi Riera, Zona Rookie. Prensa del CB Bahía San Agustín.

  •  1. Apoyo, cultura, (la tercera no me sale) 
  • 2. Afortunadamente en los que todo es como debe ser. 
  • 3. El sistema de estudios universitarios en España, sobretodo con la llegada del plan Bolonia, no permite compaginar carreras con vidas deportivas profesionales ni con jornadas laborales completas, llegados a estos puntos el jugador/a debe tener prioridades en su vida. A pesar de eso no es incompatible jugar a un alto nivel y estudiar a tiempo parcial. En esta faceta los padres deben jugar un papel fundamental actuando como figura de apoyo para el jugador. 

Rafael Gelabert, Zona Rookie 

  • 1. Ayuda, ánimo y apoyo 
  • 2. Por suerte en la mayoría de veces he vivido comportamientos normales aunque sí es cierto que en ocasiones, sobretodo en partidos calientes, los padres montan numeritos vergonzosos. 
  • 3. Posible, es posible compaginar estudios y deporte de alto nivel aunque en estos momentos es muy complicado. Es cierto que hay jugadores que son capaces de hacerlo pero esto implica un esfuerzo mucho mayor que en otros países en los que se facilita que esto se pueda llegar a cabo.

Esteban Novillo, periodista

  •  1.- Fundamental, sacrificado y delicado. 
  • 2.- Ya como jugador (malo) o intento de entrenador, he vivido muchas situaciones con los padres de mi propio equipo o del contrario. Siempre he tenido suerte de los equipos en los que he estado tener unos progenitores bastante civilizados y poco viscerales salvo casos y partidos puntuales. Lo que nunca me gusta ver son los padres de los jugadores de Minibasket que al salir se llevan una gran bronca en la que, generalmente el padre y jugador frustrado, le dice las cosas que no ha hecho bien...pero de mala manera. Pese a ello, he vivido más momentos en los que todos los padres se han comportado como deben.
  • 3.- De diferente medida pero creo que sí se puede compaginar. Evidentemente un jugador profesional no puede estar matriculado de todas las asignaturas de su año en la Universidad porque muy probablemente suspenda muchas y tenga que pagar la matrícula de nuevo el siguiente curso. Si se organiza y se quiere (y las Universidades ayudan), se puede ir sacando la carrera aunque sea a un ritmo inferior que el resto de alumnos. 

Nacho Díaz y Bárbara Alderete, padre y madre de los hermanos Alderete (infantil de Estudiantes campeón de España)

  • 1- Apoyo: incondicional en los buenos y los malos momentos, en los momentos de cansancio o malos resultados y en los momentos de éxito para evitar que se les suba a la cabeza. Fundamental el apoyo de los padres como complemento a la labor de los entrenadores Valores: creo que los padres debemos transmitir los valores implícitos del deporte que también les inculcan desde los clubes, disciplina, esfuerzo, diversión, compañerismo. considero que somos un gran refuerzo a la labor que hacen los entrenadores en la formación deportiva y humana de nuestros hijos Familia: no todo es baloncesto, somos nosotros los encargados de hacer que desconecten del deporte y vivan muchísimas otras cosas y que las disfruten.
  •  2- No es muy habitual ver padres impresentables pero si hay casos si bien al menos en Madrid y en mi experiencia son aficiones y padres bastante localizados, es decir hay determinados clubes cuyos padres ya desde categorías de minibasket son bastante beligerantes y maleducados lo cual tristemente se refleja en los hijos. Sí se llegan a vivir momentos de tensión pero afortunadamente no es lo habitual. Me parece importante que tanto desde los clubes directamente o a través de los entrenadores de los equipos se haga especial énfasis con los padres de los jugadores en que es fundamental mantener una actitud modélica hacia rivales, árbitros y otras aficiones y últimamente e insisto en clubes muy concretos de madrid esa labor no se hace
  •  3- Me parece fundamental compaginar estudios y baloncesto, es una premisa que mis hijos tienen muy bien asimilada. Si no hay buenas notas no hay baloncesto. Deben responsabilizarse y organizar su tiempo para no bajar su rendimiento académico por muchos entrenamientos y torneos que puedan tener a lo largo de la temporada. En nuestro caso concreto hasta ahora no tenemos problema alguno con los estudios ya que ambos son estudiantes brillantes.

Iván Recio, coordinador Escuela Club Estudiantes

  • 1- Define en tres palabras el papel de los padres/madres en la formación de un jugador .- Confianza (confianza en nosotros, nos dejan a sus hijos para que complementemos su educación ) .- Ejemplaridad ( ejemplaridad a la hora de comportarse, con todo el mundo y en todas las situaciones) .- Consecuentes (consecuentes con la actividad que estan realizando sus hijos, una actividad LUDICA)
  •  2- ¿Has vivido más momentos en los que los padres rivales fueran unos impresentables o en los que fuera todo como debe? .- Por suerte, el comportamiento general de los padres los fines de semana (cuando mas se alteran, el día de competición) es correcto y he vivido muchos más días en los que todo discurre como tiene que ser. Pero también es cierto el cambio de tendencia que he podido observar en estos últimos 8 años, donde los padres se han vuelto mas agresivos en los partidos, con el arbitro, con el rival, con sus propios compañeros, etc..., y creo que es un tema perocupante que en cuanto se detecta hay que atajar. Nadie nos enseña a ser padres y es complicado, pero no estaría mal, si tuviesemos los medios, de poder organizar una especie de "escuela de padres" (hablamos de escuela para tema deportivo/actividad que el niño hace) 
  • 3- Llegados a nivel casi profesional ¿es posible compaginar el ritmo de entrenamientos con estudios? .- Creo que si se puede, pero hace falta dos cosas obvias pero que parece que se olvida:1, un sacrificio grande por parte del jugador, que sepa que el baloncesto es un trabajo con fecha de caducidad y la formación que obtenga le será muy válida de cara al futuro, y 2, las instituciones de enseñanza (vease Universidad) tendrían que dar facilidades para que deportistas de alto nivel puedan seguir estudiando. (hablo de un plan general, no de depender si un profesor de turno desprecia el deporte o no y en función de eso te sea más fácil llevar un curso)